Tomate Barbastro

Tomate Barbastro

El tomate Barbastro a acabando siendo considerado uno de los mejores tomates para el mundo de la cocina, de esta forma a terminado por convertirse en la estrella de todo plato que incluya tomates.

Son de una tonalidad rosácea muy poco común, una pulpa suave y compacta y lo que más sorprende es el notable aroma y su sabor tan especial que causa sensación en nuestro paladar al probarlo, convirtiéndose en un verdadero manjar para nuestras bocas.

Los tomates rosados o Barbastro ​​son muy grandes, pesan 300 gramos o 500 gramos por lo general. Por fuera destacan por sus bultos, deformaciones y cicatrices. La verdad que es uno de los tomates más fáciles de trocear por su piel fina, al cortar, encontrarás una gran diferencia, porque sus semillas no están en cuatro unidades separadas, sino esparcidas por toda la superficie del tomate, lo que lo hace más carnoso y menos acuoso.

¡Así es! El tomate Barbastro es uno de los tomates que más enriquecen el arte de la cocina y el cultivo. Pero como cualquier otro tipo de tomate no es lo único importante en el, también hay que considerar el valor nutricional o los métodos con los que se cultiva, por ello a continuación te hablaremos un poco de ellos.

Propiedades

El tomate Barbastro es una variedad con un porcentaje de liquido menor y con un índice de carbohidratos más grande. Aporta vitamina A y C y minerales como calcio y hierro. Por otro lado, también es un importante aporte de fibra y proteínas.

  • Calorías: 21 kcal
  • Fibra: 1,1 gr
  • Proteína: 0,85 gr
  • Hierro: 0,45 gr

El tomate ​​Barbastro contienen antioxidantes, que pueden ayudar a prevenir enfermedades como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, y también son aliados anti-envejecimiento. Además, es una especie de fruta que nos ayuda a reponer la humedad en verano y es rica en vitamina A precursora del β-caroteno. Este ingrediente también se llama retinol o licopeno y es muy importante para el cuidado de la piel.

¿Cómo cultivar el tomate Barbastro?

Tomate Barbastro

Esta variedad necesita un clima suave y con suficiente luz durante la primavera. Asimismo, el tomate Barbastro debe tener un riego diario y un suelo rico en nutrientes para crecer. Hablando en términos generales se cultiva a mediados de marzo y se cosecha durante el verano. A pesar de que podemos encontrar los primeros ejemplares en el mercado durante el mes de julio, a finales de agosto y principios de septiembre, los tomates Barbastro ​​viven su mejor temporada.

Los agricultores pusieron acento en que esta variedad de tomate requiere más dedicación que otras variedades, especialmente en términos de riego (necesitan suelo con suficiente humedad en el suelo pero no inundado) y protección del fruto.

En algunas ocasiones, cuando están muy maduros, al tener una piel tan fina acaban desarrollando pequeñas rajas. Por el mismo motivo, también se debe tener cuidado durante el transporte y la manipulación. En casa, si compramos uno y no lo comemos enseguida, debemos ponerlo en un lugar fresco y ventilado (no en el frigorífico) y evitar ponerlo en un cesto, superficie irregular o metal que pueda dañar la fina piel.

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